A diario, todas las personas se encuentran expuestas a sustancias químicas, desde productos de higiene personal, productos de aseo y elementos de fabricación de las viviendas, hasta sustancias químicas peligrosas en los lugares de trabajo. Por ejemplo, pueden existir tejas de asbesto cemento en los techos de las casas o la posibilidad de entrar en contacto con sustancias tóxicas o cancerígenas durante el trabajo en un proceso industrial. No siempre las sustancias tienen características de peligrosidad, pero es de vital importancia informarse y tomar medidas sobre aquellas que puedan generar una consecuencia para la salud, el ambiente o la infraestructura.
En el mundo se encuentran registradas en el Chemical Abstracts Service (CAS) más de 142 millones de sustancias (1), y en ocasiones el usuario no tiene conocimiento de los peligros de estas sustancias y, por lo tanto, no cuenta con herramientas para evitar o disminuir su exposición y así prevenir posibles consecuencias indeseadas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que en 2012 murieron alrededor de 12,6 millones de personas por vivir o trabajar en ambientes poco saludables, y para el año 2004 se atribuyeron 4,9 millones de muertes a la exposición al medio ambiente y a la manipulación de un número determinado de productos químicos (2,3).
Aplicación del SGA en Colombia
En Colombia, la Ley 55 de 1993 aprobó el “Convenio No. 170 y la Recomendación número 177 sobre la Seguridad en la Utilización de los Productos Químicos en el trabajo” de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y estableció, entre otros aspectos, la necesidad de contar con:
• Sistemas y criterios para clasificar todos los productos químicos en función del tipo y grado de los peligros físicos y para la salud que entrañan.
• Productos químicos, incluidos los trasvases, provistos de etiquetado fácilmente comprensible para los trabajadores, con información sobre sus peligros y precauciones de seguridad.
• Fichas de Datos de Seguridad (FDS) con 16 secciones.
Esta ley no ha tenido reglamentación; sin embargo, es una de las pocas herramientas para implementar acciones de prevención en materia de seguridad química. No obstante, la falta de definición de un sistema de clasificación permitió que cada empresa incorporara de manera autónoma diferentes sistemas como:
• Norma NFPA 704
• HMIS III
• Sistema de la Comunidad Económica Europea (Directivas 67/548/CEE y 1999/45/CE)
• Reglamentación modelo para el transporte de mercancías peligrosas
Estos sistemas no cuentan con criterios comunes entre sí y, adicionalmente, algunos no están diseñados para ser utilizados en los productos en el lugar de trabajo. Por ejemplo:
• La norma NFPA 704 no está destinada para el uso por el público en general ni aborda exposiciones ocupacionales.
• La normativa de transporte de mercancías peligrosas está diseñada exclusivamente para ese fin y no para los lugares donde se usan las sustancias.
Dentro del proceso de adhesión de Colombia a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), iniciado en 2013, se estableció una política para la gestión del riesgo asociado al uso de sustancias químicas (CONPES 3868 de 2016), donde se delineó la implementación del Sistema Globalmente Armonizado (SGA) en el país para el año 2020 (4). Este sistema es la base fundamental para la implementación de otros programas como el de sustancias químicas de uso industrial y el de prevención de accidentes mayores.
Vale la pena señalar que, en Colombia, más allá del proceso de adopción del SGA, la Resolución 1111 de 2017 (estándares mínimos del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo) definió como prioritarios:
• Riesgos asociados al procesamiento, manipulación y trabajo con agentes carcinógenos del grupo 1 de la IARC.
• Sustancias clasificadas con toxicidad aguda categorías 1 y 2 del SGA.
Por lo tanto, este sistema ya debe estar empezando a utilizarse para la identificación de estas sustancias.
Implementación en las empresas
El SGA es una iniciativa que surge de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente en Río de Janeiro en 1992 y tuvo su primera publicación en 2003 (la versión vigente corresponde a la revisión 7 de 2017) (5). Se compone de criterios armonizados para clasificar:
• Peligros físicos (inflamabilidad, corrosividad, etc.)
• Peligros para la salud (toxicidad aguda, carcinogenicidad, mutagenicidad, etc.)
• Peligros para el ambiente (toxicidad acuática, destrucción de la capa de ozono)
Además, define los elementos de comunicación de peligros armonizados incluidos en las etiquetas y las FDS.
Este sistema se limita a los peligros de sustancias puras, soluciones diluidas y mezclas, y no armoniza procedimientos de evaluación del riesgo ni aspectos como los límites de exposición ocupacional (5). Esto resalta la importancia de tomar acciones adicionales para evaluar las condiciones de exposición de los trabajadores.
Como uno de los objetivos del SGA es permitir la autoclasificación, la reducción de costos y pruebas en animales, el sistema define:
• Procedimientos de decisión aplicables basados en datos experimentales
• Principios de extrapolación
• Ejemplos de etiquetado
• Relación con el reglamento de transporte de mercancías peligrosas
Para la implementación del sistema, la empresa debe:
• Conocer la totalidad de sustancias químicas utilizadas
• Solicitar al proveedor la entrega de productos etiquetados y con FDS conforme al SGA
• Elaborar etiquetas y FDS para mezclas y diluciones propias
• Cumplir con la señalización y demarcación de áreas
• Garantizar condiciones de almacenamiento seguro
Una etiqueta conforme al SGA debe incluir como mínimo:
• Identificación del producto
• Pictogramas (cuadrado apoyado en un vértice, borde rojo, símbolo negro y fondo blanco)
• Palabra de advertencia (Peligro o Atención)
• Indicaciones de peligro (frases H que describen la índole del peligro)
• Consejos de prudencia (frases P que describen las recomendaciones para prevenir los efectos adversos)
• Identificación del proveedor (nombre, dirección y teléfono)
Asimismo, se debe contar con FDS para todas las sustancias que cumplan criterios del SGA. Estas contienen 16 secciones con información sobre:
• Características de la sustancia
• Peligros
• Composición
• Atención de emergencias
• Uso, almacenamiento y disposición final
Las FDS deben:
• Estar disponibles y de fácil acceso para los trabajadores
• Estar en idioma español
• Haber sido elaboradas o actualizadas máximo hace 5 años
Para prevenir o minimizar los posibles efectos asociados a la exposición a sustancias químicas peligrosas, es necesario conocer sus peligros y, para ello, valerse de un sistema que aporte criterios que permitan realizar su correspondiente clasificación.
El SGA (Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de Productos Químicos) proporciona todos los elementos necesarios para la clasificación e identificación de los peligros de las sustancias químicas. Una de sus ventajas es que, al ser un sistema de alcance internacional, puede ofrecer una ventaja competitiva y reducir los costos asociados al proceso de clasificación.
La identificación de los peligros de las sustancias químicas es solo el primer paso; la gestión del riesgo de estas debe complementarse con una evaluación del riesgo, de acuerdo con las condiciones de trabajo existentes.
Es necesario aprovechar el periodo definido por el CONPES para iniciar la implementación del SGA en las empresas antes del 2020, considerando que el mercado internacional ya lleva más de 10 años aplicándolo. Esto puede brindar oportunidades importantes tanto en la protección de los trabajadores como en aspectos comerciales y económicos.
1. Chemical Abstracts Service (CAS). CAS Registry – the gold standard for chemical substance information [Internet]. 2017 [citado 14 de mayo de 2018]. Disponible en: https://www.cas.org/cas-data/cas-registry
2. Organización Mundial de la Salud (OMS). Cada año mueren 12,6 millones de personas a causa de la insalubridad del medio ambiente [Internet]. Centro de prensa; 2016 [citado 22 de mayo de 2018]. Disponible en: http://www.who.int/es/news-room/detail/15-03-2016-an-estimated-12-6-million-deaths-each-year-are-attributable-to-unhealthy-environments
3. Organización Internacional del Trabajo (OIT). La seguridad y la salud en el uso de productos químicos en el trabajo. Turín: OIT; 2013. p. 1–30.
4. Consejo Nacional de Política Económica y Social (CONPES). Política de gestión del riesgo asociado al uso de sustancias químicas. Bogotá: CONPES; 2016. p. 1–74.
5. Organización de las Naciones Unidas (ONU). Sistema globalmente armonizado de clasificación y etiquetado de productos químicos (SGA). Revisión 7. Ginebra: ONU; 2017. 581 p.