Actualmente, encontramos organizaciones nacionales e internacionales que se dedican a la formulación y aplicación de nanopartículas inteligentes de origen natural o sintéticas. Esta actividad requiere de años de investigación y aplicación a nivel industrial, y, con su complejidad, se presentan cuellos de botella en su producción.
Es también asombroso ver el interés de la academia en la investigación y la industria privada en prevenir y controlar la pandemia por la que estamos pasando, exponiendo al máximo a los investigadores y personas cercanas a dichos procesos de investigación y de producción. Quiero, personalmente, destacar el trabajo que viene desarrollando una empresa tolimense, dedicada a la producción de nanopartículas inteligentes de origen natural, la cual es benéfica para prevenir y controlar el COVID-19.
Gracias a la tecnología patentada que ellos tienen, personalmente he visto y vivido el interés y exposición de la empresa por apoyar y aportar en el conocimiento de la actualidad. Nano Science and Technology S. A. S. es la empresa que asesoro como profesional en salud ocupacional, y el interés de ellos por proteger a sus colaboradores y al entorno.
El propósito de incluir la nanotecnología, mientras conservan, mejoran y previenen la calidad de vida de los seres humanos que se encuentran expuestos a este virus, de una y otra manera de exposición, es mejorar la seguridad en la salud y el trabajo, la biodisponibilidad de compuestos activos que potencializan las características fisicoquímicas y microbiológicas del producto y los procesos de elaboración de estas nuevas investigaciones nacientes, dadas al cambio y presencia de virus.
A nivel global, encontramos que las nanopartículas inteligentes de origen vegetal son un mercado emergente que ha ido incrementando a una velocidad exponencial, comparada con épocas anteriores. Actualmente, hay gran variedad de nanopartículas disponibles que, en muchas ocasiones, son muy costosas y de difícil acceso; es aquí donde los investigadores de nanopartículas inteligentes hacen de estas un buen uso como producto tópico para prevención del COVID-19, realizando aplicaciones en diferentes escenarios a costo mínimo, ya que los investigadores son los que proveen estas moléculas, gracias a su tecnología patentada y la preocupación de seguir adelantando resultados científicos en este tema y la implementación de un Sistema de Gestión en Seguridad y Salud en el Trabajo.