La definición de cultura, según el Comité de Asuntos Nucleares (1993), dice: «Es el resultado de los valores, de las actitudes, competencias, percepciones y forma de comportamiento de personas o grupos de personas que determinan el compromiso y el estilo del Sistema de Seguridad y Salud en el Trabajo»; es decir, incluye toda una definición de neurociencia cognitiva, como son los pensamientos, creencias, emociones, percepción y aprendizaje con conductas, definidos en este nuevo paradigma.
Hoy en día, los últimos avances tecnológicos del estudio del cerebro humano en Estados Unidos y Europa nos permiten conocer la función del cerebro online con tecnología. Vemos cómo la resonancia magnética funcional, el mapeo cerebral (registro eléctrico de ondas cerebrales) y los diferentes softwares de carga cognitiva permiten observar el rendimiento cognitivo y definir diferentes patrones neurocognitivos útiles, de acuerdo con el oficio desempeñado, y permiten disminuir los errores o desviaciones de estándares en las tareas de alto y mediano riesgo.
En este nuevo paradigma en las neurociencias debemos comentar cuatro (4) sistemas importantes que representan una alta causalidad como causa básica; estos sistemas son: sistema de recompensa, sistema atencional, sistema de memoria y funciones ejecutivas superiores a través de toma de decisiones y control inhibitorio.
Sistema de recompensa
Los estímulos que ingresan por los órganos de los sentidos (visual, auditivo, entre otros) se registran a través de impulsos en el sistema límbico o emocional, creando un sentimiento de deseo originado por este impulso, que induce a la acción (mover el cuerpo hacia…). Al llegar este estímulo a la corteza, esta emoción se convierte en sentimiento (emoción consciente) y la acción resultante envía mensajes al sistema límbico y, al liberar neurotransmisores como la dopamina, crea una recompensa o placer y sensación de satisfacción. Lo anterior explica que la toma de decisiones, consciente o inconsciente, en las tareas de alto y mediano riesgo, tiene un componente de placer y de activación neuronal (arousal).
Sistemas atencionales
Estos sistemas tienen una función cognitiva que nos permite la adecuada selección y procesamiento de información relevante en un entorno multiestimular, lo que nos permite enfocarnos en esos estímulos externos e internos que para nuestros objetivos son relevantes, y en ellos se incluyen nuestras emociones, memorias, pensamientos y actos motores. La atención es fundamental para los procesos de aprendizaje y se divide en atención focalizada, sostenida, selectiva, dividida y alterna (branching).
Sistema de memoria
En nuestro cerebro existen sistemas de memoria que determinan nuestro comportamiento sin tener en cuenta la conciencia. Actuamos y tomamos decisiones de forma inconsciente la gran mayoría de las veces. Existen varios tipos de memoria, pero a nivel de accidentalidad las más importantes son: 1) memoria de corto plazo o de trabajo, que es la memoria reciente de los primeros minutos cuando generamos una tarea consciente, y esta memoria es la que nos falla muchas veces en los trabajadores accidentados, ya que se les olvida el paso a paso de la tarea, generando errores por omisión; 2) memoria a largo plazo, que se puede dividir en memoria declarativa o consciente y memoria no declarativa, implícita o inconsciente.
Toma de decisiones
La toma de decisiones humanas resultaría de la evaluación de costo y beneficio. Las neurociencias están demostrando que decidimos muchas veces, casi el 95 %, en forma no consciente, basados en experiencias y emociones previas y en un contexto que cambia permanentemente. La toma de decisión consciente ocurre solo entre un 5 % al 10 %, y esta se realiza en tres fases: la fase #1 entra el estímulo y llega a la corteza y, a través de la ínsula (5.° lóbulo) y el cingulado anterior, se convierte este estímulo en sentimiento; pasamos a la fase #2, donde la corteza prefrontal te ofrece tres o más opciones para que tomes una sola decisión, pero lo anterior tiene un componente de marcador somático y de emoción, con su valencia y arousal, y es el núcleo dorsolateral de esta corteza prefrontal quien toma la decisión y elección definitiva, obteniendo una fase #3 de evaluación de esa decisión, generando un aprendizaje y guardando la información en los sistemas de memoria.
En conclusión, podemos decir que la decisión consciente se toma con emociones, con decisiones que tengan valencia positiva y agradable con arousal activado; es decir, “somos seres emocionales que racionalizamos”, como lo establece el famoso neurólogo Antonio Damasio.